El británico reapareció tras su lesión de tobillo y
mejora la tercera posición que ya consiguió en 2010.
El piloto de Gas Gas Dougie Lampkin fue uno de
los protagonistas destacados del mítico enduro
extremo Erzberg Rodeo, celebrado este fin de
semana en la población austríaca de Eisenerz. El
británico acudió a la carrera arrastrando todavía
molestias en su tobillo derecho tras la lesión que
sufrió en los Scottish de trial y sin haber corrido
ningún enduro desde el mes de febrero, pero aún
así logró la segunda plaza absoluta.
Después de clasificarse en la vigésimosexta plaza
en la Generali Iron Road (la carrera prólogo),
Dougie aprovechó que arrancaba desde la
primera fila para no tener que forzar la máquina
durante los primeros compases Red Bull Hare
Scramble, la prueba final. Esta táctica le permitió
conservar fuerzas para el tramo intermedio y el
final, superando sin correr excesivos riesgos ni
problemas los puntos en los que no está permitido
recibir ayuda externa del público.
Los últimos metros de la carrera, que se disputa
en el llamado Gigante de Hierro -una montaña
convertida en una de las minas de acero al aire
libre más grandes de Europa-, fueron algunos de
los más duros para el piloto de Gas Gas, ya que
hasta el último momento creyó que no podría
mejorar la tercera plaza que consiguió en 2010.
Sin embargo, la desclasificación de Graham
Jarvis por saltarse un control permitió a Lampkin
alzarse con el segundo cajón del podio por detrás
de Taddy Blazusiak. Dougie completó los 20
controles del Red Bull Hare Scramble en 2 horas,
18 minutos y 41 segundos, a algo más de seis
minutos y medio del vencedor y con más de
veinte minutos de ventaja respecto al tercer
clasificado, el también británico Jonny Walker.
'El Erzberg Rodeo es masivo
por sí mismo, todo es grande'
El piloto de Gas Gas está convencido de que, con
una buena preparación, puede luchar por la victoria
en el enduro extremo más famoso del mundo.
-Dos podios consecutivos en el enduro extremo
más famoso del mundo... ¡No está mal!
Enhorabuena.
-Sí, estoy realmente contento con este resultado. El
Erzberg es masivo por sí mismo, ¡con más de 40.000
espectadores y 1.800 pilotos! La totalidad del evento es
muy grande, desde la prólogo hasta la Hare Scramble.
-Llegaste a la carrera con bastantes molestias en tu
tobillo derecho y sin haber podido correr ningún
enduro en meses... pero querías participar de todos
modos. ¿Por qué es tan importante el Erzberg?
-La verdad es que está siendo una temporada
complicada. Es la primera vez que me he perdido
alguna carrera del campeonato del mundo de trial por
una lesión desde que empecé mi carrera allá por 1993
y, además, he estado bastante ocupado con eventos y
shows con la moto de trial. De todos modos, el Erzberg
es un verdadero reto, por eso quería estar en la salida y
ver si el tobillo aguantaba o no. Al final si aguanté fue
por una bota especial mucho más dura que me preparó
Alpinestars y por un aparatoso vendaje que me mantuvo
el tobillo recto.
-¿Crees que sin el problema del tobillo hubieras
podido llevarte la victoria?
-No he corrido prácticamente ninguna carrera en varios
meses y sólo me he subido a la moto de enduro un par
de veces desde que a principios de febrero corrí la
Hell's Gate, de modo que la preparación no podría
haber sido peor. Para ganar esta carrera necesitas
muchísimo más tiempo de preparación con la moto. De
todas formas, voy a luchar por la victoria el año que
viene, que nadie lo dude...
-¿Cuál es el secreto para ganar en el Gigante de
Hierro?
-Una preparación intensiva, mucho tiempo de moto y un
poco de suerte para no romper la moto en todas las
caídas que se llegan a tener.
-¿Como has visto la edición de este año y cual crees
que ha sido su mayor atractivo? El ambiente, los
rivales, la pista?
-Este año hemos tenido bastante mal tiempo en los días
previos, ya que llovió mucho y quedó todo bastante mal.
Aún así hubo mucho ambiente, el público vino
igualmente y nos apoyó al máximo. A mí me gusta
mucho la atmósfera que se respira en el momento de la
salida, con 500 pilotos en el fondo de la mina
preparados para salir y con una la tensión acumulada
que se puede palpar.
-¿Cuál fue el momento más duro?
-Llegando a la zona donde no se puede recibir ayuda
externa hay varios puntos realmente duros, como una
zona de unos 10 metros en la que estuve 10 minutos
empujando la moto para salir.
-Esta era la primera vez que participabas en la
carrera con tu nueva Gas Gas EC 300, ¿qué te
pareció?
-La moto fue fantástica desde la salida hasta el final.
Tiene una gran virtud y es que se comporta muy bien
sobre cualquier tipo de terreno y esta carrera tiene
muchos, de modo que en todo momento me dio muy
buen feeling, especialmente en lo que respecta a la
potencia del motor y a la tracción. La verdad es que me
hizo la carrera mucho más fácil.
-¿Qué planes tienes ahora?
-Para empezar necesito recuperarme bien y con calma
del tobillo, después ya veré si aguanta con la moto de
trial y puedo pilotar sin molestias en las zonas. No tengo
mucho tiempo, porque necesito tomar la decisión de si
viajo al Gran Premio Italia o no. El problema es que mi
cuerpo dice que no, pero mi cabeza insiste en querer
correr.