Tras ser tercero en una final, Cervantes sufrió dos
caídas que le apartaron de los puestos de honor.
El campeonato del Mundo de Super Enduro
celebró este fin de semana su segunda cita en la
ciudad polaca de Lodz, cuyo Atlas Arena se
estrenaba como sede con una de las pruebas
más intensas de las últimas temporadas. Iván
Cervantes fue en uno de los protagonistas más
relevantes de la carrera desde los entrenamientos
ante el ídolo local y líder del certamen, Taddy
Blazusiak, y del británico Johnny Walker, aunque
finalmente la suerte no acompañó al piloto de Gas
Gas en la tercera y definitiva final.
Iván pudo sacarse el mal sabor de boca que le
dejó la ronda inaugural en Génova y en la primera
de las tres finales disputó el triunfo con Blazusiak
y Walker, aunque la bonita lucha a tres bandas
acabaría dejándole en la tercera plaza. La
segunda ronda fue algo menos fructífera, ya que
el hecho de que esta salida se realice en orden
inverso penalizó el arranque del de Gas Gas. Sin
embargo, esto no impidió que realizara una buena
carrera y acabara quinto. Los problemas llegaron
en la tercera final, ya que una caída cuando
luchaba por la tercera plaza le retrasó
notablemente y un segundo incidente le condenó
a la séptima posición, perdiendo las opciones de
subir al podio del evento. Aún así, gana dos
plazas en la general y se queda a sólo seis puntos
de avanzar otras dos y colocarse quinto absoluto.
Dougie Lampkin no pudo pilotar al 100% después
de la lesión muscular sufrida hace dos semanas
en Italia y fue décimo al final del evento. Por su
parte, Xavi León puntuó en las tres tandas y se
clasificó décimocuarto. El mundial de Super
Enduro se cerrará con tres nuevas carreras en
Barcelona el próximo 5 de febrero.
Iván Cervantes
"Esta vez la pista me gustaba
bastante, me sentía cómodo y
las clasificatorias ya fueron muy
bien. El mejor ejemplo es la
primera final. Pude salir bien y
fui tercero a pesar de una
pequeña caída. En la segunda,
saliendo desde atrás, también
fue todo bastante positivo; pero
en la tercera sabia que tenía
que acabar por delante de
Joakim Ljunggren y Xavi
Galindo para subir al podio y me
caí queriendo adelantar a
Ljunggren nada más arrancar. A
partir de ese momento aún fue
peor, porque tuve otra caída y
me adelantó media carrera. Ha
sido una pena, pero estoy
contento porque se ha plantado
cara y se ha demostrado que
somos competitivos. Hemos
dado un paso adelante y estoy
satisfecho por la tercera plaza
en la primera final. Podía haber
sido mejor, y haber subido al
podio, pero a veces no puede
ser. Todas las esperanzas miran
ahora hacia Barcelona, porque
la moto va perfecta y tenemos
buen ritmo, de modo que espero
recuperar esos seis puntos que
ahora me separan de la quinta
plaza en la general".